Desmentimos algunos de los mitos en inversión más comunes para que puedas invertir con mayor seguridad y confianza en proyectos sostenibles.
La coinversión ha crecido exponencialmente como una alternativa de inversión atractiva, especialmente en el ámbito de la sostenibilidad. Sin embargo, algunos inversores siguen teniendo dudas y ciertas creencias erróneas sobre este modelo de financiación. A pesar de su consolidación como una herramienta efectiva, aún persisten falsas creencias que generan dudas entre inversores y emprendedores.
Mitos para el Inversor
“Solo los expertos en finanzas pueden invertir en crowdfunding”
Uno de los mayores atractivos del crowdfunding / crowdlending es su accesibilidad. No necesitas ser un inversor profesional para participar. Las plataformas ofrecen información detallada, resúmenes de los proyectos y herramientas que facilitan la toma de decisiones. Además, puedes comenzar con pequeñas cantidades y diversificar tu inversión en varios proyectos sostenibles.
“Las inversiones sostenibles ofrecen rentabilidad baja”
Si bien la sostenibilidad implica un compromiso ético, esto no significa que las inversiones sean menos rentables, otro de los mitos de inversión más recurrentes. De hecho, las empresas sostenibles han demostrado ser más resilientes y rentables a largo plazo. Muchos proyectos de coinversión sostenible ofrecen rendimientos competitivos y atractivos en comparación con otras opciones tradicionales.

“No hay garantías de que el proyecto cumpla sus promesas sostenibles”
Las plataformas están cada vez más comprometidas con la transparencia. Los proyectos sostenibles deben demostrar su impacto ambiental y social a través de métricas y certificaciones. Además, los inversores pueden revisar el historial de los promotores y analizar su trayectoria antes de invertir.
“Invertir en crowdfunding sostenible es complicado y burocrático”
El proceso de inversión es mucho más ágil que otras alternativas. Desde la creación de la cuenta hasta la inversión, todo puede realizarse en minutos a través de plataformas intuitivas. La documentación necesaria es clara y accesible, y los trámites son mucho más sencillos que los de inversiones tradicionales.
“Invertir en financiación participativa es demasiado arriesgado”
Toda inversión conlleva cierto nivel de riesgo, pero la financiación participativa está regulada y cuenta con mecanismos de protección para los inversores. La diversificación es clave. En Europa, la normativa establece requisitos estrictos para las plataformas, asegurando transparencia y control sobre las inversiones. Flobers es una plataforma autorizada y regulada por la CNMV. Además, los proyectos sostenibles cuentan con estudios previos que analizan su impacto y viabilidad, reduciendo la incertidumbre.
Mitos para el Promotor
“El crowdfunding es solo para pequeñas empresas y startups”
Uno de los mitos más extendidos es que el crowdfunding o crowdlending es un “juego para principiantes”, una opción solo para pequeñas empresas que no pueden acceder a fuentes de financiación tradicionales.
La realidad es que el crowdfunding es una estrategia de marketing y crecimiento empresarial. No se trata solo de obtener fondos, sino de construir comunidad, mejorar la visibilidad de un negocio, diversificar fuentes de ingresos y validar ideas antes de invertir grandes sumas de dinero. Empresas consolidadas, como Edison en el sector energético, han utilizado crowdfunding para involucrar a comunidades locales en sus proyectos de energías renovables.

“La financiación participativa hace que los fundadores pierdan el control de su empresa”
Muchos emprendedores temen que, al ofrecer acciones en una campaña de equity, perderán el control de su empresa. Sin embargo, existen mecanismos legales que permiten definir los derechos de los nuevos accionistas, como acciones sin derecho a voto o cláusulas de protección para los fundadores.
Además, se pueden establecer estructuras que agrupen a los inversores en un solo vehículo legal, simplificando la toma de decisiones y evitando la fragmentación del capital. Y también existe la fórmula del crowdlending (préstamos), en la que puedes profundizar en este artículo.
“Hacer coinversión es solo subir un proyecto a internet”
Este es quizás uno de los mitos de inversión más peligrosos. Muchos creen que basta con publicar su proyecto en una plataforma y que los inversores llegarán solos. La realidad es que la financiación participativa requiere una estrategia bien planificada, que en Flobers facilitamos a todos nuestros promotores: marketing digital, publicidad, gestión de proyectos y comunicación constante con potenciales inversores. Sin una campaña activa, es poco probable que una iniciativa tenga éxito.
Conclusión
El inversión participativa en proyectos sostenibles no solo es una oportunidad de generar rentabilidad, sino también de impulsar proyectos con impacto positivo en el planeta. Desmitificar estas creencias erróneas ayuda a los inversores a tomar decisiones informadas y aprovechar al máximo este modelo de financiación.